El suspendido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, expresó su deseo de que mañana, en la definición del juicio político que realiza en su contra la Legislatura, "prevalezca la racionalidad, el sentido común, y que no haya nadie por sobre la sociedad en el análisis político".
"Si uno quiere llegar al gobierno tiene que convencer a los ciudadanos. Los gobiernos se cambian con los votos y no de otra manera". Aseguró, además, que el titular de PRO, Mauricio Macri, quedó "sólo como exponente claro de activista del dolor de la tragedia" de Cromagnon.
Ibarra realizó estas declaraciones en el acto de inauguración del ciclo lectivo 2006 en una escuela del barrio de La Boca, donde volvió a cuestionar el proceso en su contra al asegurar que "no hubo ninguna prueba" y que, por el contrario, se vio "una manipulación de la tragedia como nunca antes en la historia del país".
El juicio político al suspendido entró ya en la cuenta regresiva, en medio de un acrecentamiento de versiones y escenarios sobre el posible desenlace del proceso abierto.
El ibarrismo, la oposición del PRO y del ARI y los familiares reconocen que recién esta noche podría empezar a aclararse el panorama sobre lo que ocurrirá mañana, a partir de las 13.30, con la situación política de la ciudad, pese a que arrecian rumores y versiones en todos los sentidos.
El propio Ibarra confirmó que estará presente en la votación, que se producirá mediante la expresión individual de cada uno de los 15 integrantes de la Sala Juzgadora y una breve fundamentación de no más de 15 minutos. Los diputados que integran ese cuerpo tendrán que comunicar su decisión -por la destitución, por la absolución o por la abstención- por orden alfabético, una situación que podría ser clave para el futuro de Ibarra.
En caso de que la Sala Juzgadora defina desplazar definitivamente al suspendido jefe de gobierno de su cargo, todos deberán reunirse el viernes próximo a presentar, en forma más extensa y detallada, los motivos de su decisión.
Aunque trascendió que Ibarra sólo estaría a un voto de evitar su destitución, fuentes seguras de la Legislatura porteña reconocieron en diálogo con DyN que el kirchnerista Helio Rebot y el zamorista Gerardo Romagnoli -claves para formalizar la mayoría de 10 requerida para la destitución- no se decidieron.
Por este motivo, y ante la obligatoriedad de votar por orden alfabético, la decisión de Rebot no será definitiva para el desenlace, ya que Romagnoli dejó trascender que votará en caso de que Ibarra pueda evitar su caída.