Edición del Sábado 26 de julio de 2008 Edición impresa | Economía
Economía: ECON-01
La exportación sigue complicada
El gobierno exige a las cerealeras el cobro de retenciones retroactivas
La disposición Nº 1.898 de la Oncca dispone el cobro de importantes diferencias en los importes liquidados por retenciones a la exportación. Se calculó que el reclamo sumará unos $ 1.700 millones de dólares.
De la redacción de El Litoral
El reclamo de cobro de retenciones retroactivas por parte de la Oncca, lejos de agilizar ventas en el circuito local y motorizar la exportación de millones de toneladas de granos en el país, amenaza con "profundizar la parálisis que mantienen los mercados de futuros". Así lo afirmaron especialistas en economía agrícola consultados por DyN, tanto en Rosario como en Buenos Aires, donde el analista Alejandro Ramírez fijó una cruda posición sobre el devenir del comercio sectorial.
En esa línea y tras aclarar que "quedan numerosas aristas imprecisas" en la "virtual derogación" de la 125, que imposibilitan la toma de decisiones por parte de los operadores, el técnico puso de relieve que el "sablazo que faltaba lo asestó la resolución 1898 de la Oncca", que dispone el cobro retroactivo de las diferencias en los importes liquidados por retenciones a las exportaciones. La medida, que desde el jueves convulsiona el humor de las grandes cerealeras, cuyos referentes remarcan que "las cifras son incorrectas", ameritó comentarios adicionales de parte de los analistas del circuito local. "Estamos hablando de reclamos de miles de millones de dólares, que los exportadores tendrán que pagar a la Afip por supuestas liquidaciones erróneas en los tributos mencionados", explicó Ramírez, con referencia la diferencial de las alícuotas por gravámenes a las exportaciones que regían a octubre de 2007, elevados el 7 de noviembre del año pasado, que ahora deberán cancelarse.
Castigo al productor
Cuando se difundió la "limitación" de la normativa 125, muchos operadores pensaron que la oferta de granos y oleaginosas se normalizaría, además de regularizar el funcionamiento de los mercados de futuros, pero "nada de eso ocurrió y de cara a las renovadas decisiones oficiales, todo empeora y cada vez será más complicado", arriesgó Ramírez. En la misma línea, destacó que "como una suerte de revancha frente al lapidario rechazo del Senado, el gobierno apunta a "castigar' aún más al sector agropecuario; el mejor (castigo) siempre pasa por el dinero y el eslabón más débil es la producción", acotó el analista.
Ramírez recordó que en octubre de 2007, cuando era inminente el aumento de las retenciones, "muchas empresas registraron cientos de operaciones, en un intento por congelar las alícuotas", del tributo.
"Algo similar ocurrió en febrero de 2008, cuando dijimos que se acercaba una nueva suba en las alícuotas", algo que se efectivizó el 11 de marzo de este año y ahora, "los exportadores comenzaron a cargar los negocios registrados meses atrás", explicó el especialista.
Agregó que "con un desconocimiento de los usos y costumbres del mercado, la Oncca tomó la decisión de no reconocer las operaciones forward ni las compras realizadas en los mercados de futuros como operaciones genuinas de adquisición de la mercadería a exportar".
De esta forma, las autoridades alertaron que las firmas exportadoras están "lucrando con la diferencial de retenciones", aplicada al momento de la declaración de ventas y la que verdaderamente existió al momento de la carga de la mercadería, determinando una deuda que "deberán cerrar", afirma el gobierno.
Al tener que pagar las cifras reclamadas por las autoridades, automáticamente se genera una importante pérdida, o desfase financiero para muchas de las exportadoras que, "de golpe, deben admitir que tendrán que abonar importes millonarios en dólares a la Afip", refirió Ramírez.
Agregó que "la peor consecuencia" de este escenario apunta a ser la desaparición de los mercados de futuros, por la imposibilidad de operar en este marco de imprecisiones", agregó.
Caen exportaciones
El superávit de la balanza comercial logrado es el más bajo desde marzo de 2001. Como se ha dicho, las exportaciones subieron el 21 por ciento en relación con junio de 2007. Pero este valor, según los analistas, es mérito al aumento de de los precios internacionales que se dispararon 31 % en un año. Ello permitió compensar las ventas argentinas que en términos reales cayeron un 8 %.
Magro superávit
La balanza comercial registró en junio un superávit de 308 millones de dólares, lo que implica una baja de 67 por ciento frente al mismo mes del año pasado, según informó el Indec. Las exportaciones alcanzaron a 5.454 millones de dólares, un 21 por ciento más que en junio del año pasado, mientras que las importaciones crecieron 44 por ciento a 5.146 millones. La floja performance de junio provocó que en el balance semestral el saldo favorable fuera de 5.144 millones de dólares, un 5,8 por ciento menos que en el mismo período del año pasado.