Edición del Sábado 26 de julio de 2008 Edición impresa | Política
Política: POLI-03
Estudio realizado por el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos
Santa Fe, una provincia con bajo crecimiento de la población El territorio es el tercero en importancia en número de habitantes pero presenta un dato preocupante, su baja tasa de fecundidad. Otra advertencia es la necesidad de políticas públicas para frenar las migraciones. Hay 61 poblaciones con menos de 450 habitantes.
Teresa Pandolfo
Primero, fue la fundación del Fuerte de Sancti Spiritu en 1527 por parte de Sebastián Gaboto y luego, en 1573, la ciudad de Santa Fe por parte de Juan de Garay. En la actualidad, viven en el territorio de la provincia 3.242.551 personas y se proyecta para el 2010, que la población llegará a los 3.285.170 habitantes.
Estos datos se desprenden de un informe relativo al crecimiento poblacional que elaboró el Instituto Provincial de Estadística y Censos. De acuerdo con estas proyecciones, Santa Fe reduciría su participación en la población total del país del 8,3 por ciento que arrojó el censo de 2001 al 8,1 por ciento en la estimación para el 2010.
La información suministrada en este trabajo de más de 50 páginas toma como base los censos nacionales y provinciales realizados entre 1869 y 2002 y "múltiples antecedentes históricos".
Conquista y flujos migratorios
La población inicial -expresa el trabajo- se formó con los colonizadores españoles, en su mayoría jóvenes de sexo masculino, cuyos descendientes formaron los primeros asentamientos de los que se tiene "alguna estadística porque no es posible obtener antecedentes sobre los núcleos originarios antes de la conquista", aclara el informe.
Agrega que con respecto a los pueblos originarios, recién entre 1965 y1968 se realiza el Censo Indígena Nacional, el que "arroja pobres resultados". Recién el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2001 incorpora "la variable indígena, basada en el criterio del autorreconocimiento".
Luego de los españoles, fueron sumándose otras nacionalidades provenientes de Europa, pero este flujo disminuyó a mediados del siglo XX. Los inmigrantes se distribuyeron por toda la bota y crearon núcleos de mayor densidad poblacional. En tanto, a partir de 1970, los extranjeros que llegaron a la provincia de Santa Fe lo hicieron en porcentajes poco significativos y, en general, provenientes de países limítrofes. En menor medida -dice el trabajo-, se observó la llegada de asiáticos, americanos de países no limítrofes y de africanos.
Santa Fe, a lo largo de su historia, se convirtió en uno de los destinos predilectos de los extranjeros que llegaban al país. Pero, además, internamente tuvieron lugar migraciones que han afectado la estructura poblacional de la provincia. El Ipec advierte que desde la década del "70, los flujos migratorios internos relacionados con Santa Fe perdieron magnitud, "reduciéndose prácticamente a la mitad de los últimos 30 años".
Sigue diciendo el informe que "el análisis de estas corrientes migratorias internas hacia y desde Santa Fe sugiere que sus determinantes están relacionadas con la amplia disponibilidad de los servicios educativos y de salud de calidad, así como a una economía y mercados laborales de gran tamaño y no por la necesidad relativa de mano de obra (bajo desempleo)".
El estudio concluye que por los datos observados, surge que la población del centro y del norte se encuentra en amplio crecimiento en los últimos 20 años, con núcleos importantes en Avellaneda-Reconquista, Rafaela, Esperanza, Gobernador Crespo y el Gran Santa Fe.
En el sur provincial sólo se observó un importante movimiento de población hacia las localidades que constituyen el Gran Rosario. Como dato llamativo, el estudio señala que no se han observado fuertes corrientes migratorias hacia otro centro regional como es Venado Tuerto.
Asimismo, el Ipec observó una lenta pero constante reducción de la población de localidades del sur provincial y de distritos como La Gallareta y Hersilia, en el norte.
Tendencia expulsora
Sin embargo -agrega-, el resultado más llamativo es que cerca del 10 por ciento de las localidades de la provincia -alrededor de 37-, mostraron una marcada tendencia expulsora de población entre 1980 y 2001. La mayor parte de estos distritos se ubican en el centro-norte de Santa Fe, aunque también hay ejemplos de ello en el sur territorial.
"Parecería que la población tiende a concentrarse alrededor de ciertos polos o núcleos económicos como Rosario, San Lorenzo, Santa Fe, Rafaela, Reconquista-Avellaneda, Gobernador Crespo y Esperanza.
En tanto, hay en el territorio 61 poblaciones con menos de 450 habitantes, lo que representa un 17% del total de los distritos de la provincia. Estas poblaciones se ubican principalmente en los departamentos Castellanos, Las Colonias y San Cristóbal, estando afectadas entre un 35 y 40 por ciento de las comunas de los mismos.
Entre las causas que pueden explicar este proceso, el trabajo del Ipec encuentra varias y de distinto carácter:
* El cierre de ramales de los ferrocarriles en la década del "90.
* La introducción de tecnologías en la producción agropecuaria.
* Una mayor concentración de la propiedad y el uso de la tierra.
* La falta de infraestructura y de servicios públicos.
* Las mejores expectativas de vida que ofrecen los grandes centros urbanos de la provincia.
Así se configura una situación que merece atención por parte del Estado, debiendo generar políticas para frenar este proceso migratorio, tomando en cuenta la importancia que estas pequeñas poblaciones revisten para las economías regionales. Se deberá propender - recomienda el trabajo- a un desarrollo espacial y productivo equilibrado.
Factor preocupante
Este patrón de cobertura territorial presenta un panorama preocupante ya que es preciso destacar que Santa Fe es la tercera provincia en orden de importancia en términos de población. Sin embargo, los censos nacionales de 1991 y 2001 muestran un bajo crecimiento de población en la provincia con relación al promedio del país, aun teniendo en cuenta que la mayor participación porcentual de población es de mujeres en edad de procrear. A pesar de esto, no debe dejar de apreciarse un elemento significativo como es la disminución de la tasa de fecundidad. Esta situación podría ser consecuencia directa del cambio de rol de la mujer en la sociedad, donde se la observa desempeñándose en distintas actividades.
Las proyecciones realizadas para 2010 en cuanto a número de habitantes (3.285.170) indican que de no cambiar las condiciones en cuanto a incremento del índice de fecundidad, aumentaría el envejecimiento de la población -un hecho ya notable en la provincia, califica el informe-, producto de una caída de la participación de la población joven.
El descenso de la mortalidad y la mayor esperanza de vida al nacer no son procesos que pueden ser obviados en este análisis. "Esta fase de transición demográfica tendrá profundas repercusiones en la sociedad y en ciertas políticas públicas, en particular, las destinadas a la cohesión social, los derechos humanos, la salud y la previsión social", concluye el trabajo.
Otras variaciones
El trabajo del Ipec analiza las localidades que han reducido población en más del uno por ciento entre 1980 y 1991, así como entre 1991 y 2001, lo que implica una tendencia constante de expulsión de pobladores en los últimos 20 años.
Se trata de 37 poblaciones que han evolucionado en esta dirección, que representan el 10 por ciento de las localidades de la provincia y esta situación se da en toda la extensión de la bota. Entre las que más han reducido población se mencionan: Santurce (-4,7 %), Juan de Garay (-4,3 %), Portugalete (-3,8 %), San Francisco de Santa Fe (-3,6 %) y Toba (-3,3 %). Esta última Äindica el estudioÄ vio diminuir sus pobladores en más del 50 por ciento en los últimos 20 años, pasando de una población cercana a los 2.000 habitantes en 1980 a menos de mil en el 2001.
El informe también consigna que según el censo de 2001, en 61 localidades declaran menos de 450 habitantes y se considera "una característica inquietante" que se mantenga esta trayectoria contractiva.
Los datos de Theobald y Galisteo Äen los departamentos Constitución y Castellanos, respectivamenteÄ, aportados por el trabajo, muestran que si bien hubo algunos signos de crecimiento con variaciones del 2,6 % y del 1,1 %, entre los dos últimos censos poblacionales, éstos no tuvieron el dinamismo suficiente como para recuperar la reducción de población sufrida durante la década del '80.
Pueblos originarios
Entre 1965 y 1968, se desarrolló el Censo Indígena Nacional cuyo objeto fue llegar a determinar las características socio-económicas de cada agrupación autóctona y luego operar sobre ellas tendiendo a elevar sus niveles de vida. Nunca se completó su procesamiento y en los censos nacionales de 1970, 1980 y 1991 directamente se ignoró a dichos pueblos.
Luego, con estricta justicia -dice el trabajo-, se comenzó a valorar el aporte en la formación de la identidad nacional de los pueblos originarios. En la Constitución de 1994, se reconoce su preexistencia y en el censo de 2001, se incorpora por primera vez "la medición temática de los pueblos indígenas, marcando un punto de inflexión en la historia estadística del país".
En el país
El censo de 2001 arrojó una población de 36.260.130 habitantes para todo el país, número que se incrementa en un uno por ciento por año. Tierra del Fuego, La Rioja y San Luis han sido las provincias con mayor crecimiento con el 3,7 %; 2,6 % y 2,4 %, respectivamente. La participación en la provincia de la mujeres creció del 51,3 % en 1991 al 51,5 % en el año 2001, con 1.544.864 habitantes mujeres y una población masculina de 1.455.837.
Con crecimiento
Son veinticinco las localidades que entre 1980 y 2001 alcanzaron un crecimiento poblacional superior al promedio provincial. En los cinco primeros lugares se ubican: Pueblo Esther (4,6 %), Ricardone (4,4 %), Ibarlucea (3,7 %), Funes (3,6 %) y Granadero Baigorria (3,5 %). También han registrado un importante crecimiento distritos cercanos a la ciudad capital como Sauce Viejo, Recreo y Santa Tomé; al oeste, Rafaela (2,1%) y Villa Trinidad (2,2%), mientras que al norte de la ciudad capital aparecen las ciudades que conforman el nuevo polo productivo: Reconquista, Avellaneda y Las Toscas. En el departamento San Justo sobresale Gobernador Crespo.